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martes, 5 de mayo de 2015

Periche- Kala Pattar (Nepal 2004)

Periche - Kala Pattar - Regerso a Katmandú
Bajamos a cruzar el río para encabezar el glaciar del Kumbu
4/10/04
Salimos de Periche hacia Lobuche, el inicio del sendero, es una tranquila llanura que ayuda a la observación. Cruzamos un río por una parte pedregosa para buscar el glaciar de Khumbú.
Camino de Lobuche disfrutando de las vistas
Cola del glaciar del Khumbú
Empezamos a disfrutar del Ama Dablam que dejamos atras
El día se presenta más despejado, nos asombramos, cuando paramos a tomar el te en Dughla (4620 m) y podemos contemplar la majestuosidad del Ama Dablam, a nuestras espaldas, a una de las montañas más bonitas del mundo.
Taboche, Cholatse y Arakan un trío magnífico
Detalle del Cholatse Peak
Antonio se empequeñece ante el Arakam Tse
Tukla Yak Lodge lugar de descanso
Paramos a tomar un te en el Tukla Yak Lodge a 4620m como reza el cartel, y descansamos un poco. Alucinamos en colores ante los paredones cercanos del Taboche Peak, Cholatse y Arakam Tse, sobre todo este último, de una verticalidad y blancura impresionante. La verdad, no hay palabras para expresar la grandeza que nos rodea, se escucha el estruendo de las avalanchas y alguna vemos en la lejanía. Hay que estar allí para sentirlo, y llenarte la cabeza de sueños sin necesidad de aditivos.



Coincidimos por primera vez en el camino con los porteadores
Antonio prueba en sus espaldas el peso de los petates
Collado de Thonla Pass donde descansamos, atras el Ama Dablam
Seguimos ruta y después de cruzar el río, cogemos el margen derecho del glaciar del Khumbu hasta el Thokla Pass, cuyo collado, esta lleno de manis (montículos de piedra) y oraciones, en honor de los sherpas y alpinistas que dieron su vida por la conquista de lo inútil en el ascenso al Everest.
Manis y Chortens en el Thonla
A las 12:00, llegamos a Lobuche (4910 m), tomamos zumo caliente y afuera cae una ligera cellisca sin llegar a ser nieve. Después del reparto de catres, acudimos a la habitación, que hoy compartimos con Fernando, tiene una ventana con vistas al Nuptse y es bastante espaciosa.
La tarde se pasa con la lectura y las cartas, he cambiado de pareja, voy con Ana que además de ser una ligona, pasa bien las señas, a Juanjo que es muy profesional y a Fátima les traemos locos.
El atardecer se refleja el el Lhothse, uno de los grandes
Es de mencionar la contemplación del atardecer arrebolado en las cumbres del Lhothse que auguran mejor tiempo.
Partida de altura al ajedrez en Lobuche
Cenamos temprano pasta y sopa además del consabido lomo embuchado de Güijuelo. Antes de acostarnos, Antonio y Tendi jugaron una partida de ajedrez, pues el primero, tiene aspiraciones y quiere ser un jugador de altura. La contienda, se alargo hasta altas horas de la noche, con victoria para casa, pero este sobreesfuerzo, a alguno le pasó factura. Yo me acosté pues tenía que cerrar la crónica.
Antes de irnos a la habitación, en la arenga de Alfredo, cuya labia es digna de tener en cuenta, se nos puso al corriente de lo que se pretende hacer mañana, en la que se considera como la etapa reina de este improvisado trekking debido a los acontecimientos.
5/10/04
Precioso día el que se presenta
Hoy es el día, ya lo dice el refrán tarde de arreboles, mañanas de soles; aunque la noche fue peor que la anterior, el amanecer se presenta portentoso, a las cinco nos despertamos, por la claraboya de la habitación se filtra el alba, que sobre las seis cuando amanece e iniciamos la marcha se hace deslumbrante. El camino es una gozada y no tiene uno ojos suficientes para abarcar toda la majestuosidad que el entorno altanero nos muestra.
Cualquier repecho se hace pesado, estamos por encima de 5000m
Clara y Antonio posan delante del Pico Pumori
El suelo tiene un pincelada blanca por el frío de la noche y el Pico Pumori (7165 m) al frente nos asombra con su montaña de nata; a un contrafuerte de él no dirigimos (Kala Patthar 5550 m) y que divisamos cuando llegamos al Lobuche Pass (5110 m). Los ánimos decaen cuando se señala nuestro objetivo, pues la cabeza, ante el gran circo que se nos ofrece no se conforma con la Roca Negra, sino que quiere hollar las nieves perpetuas de los grandes expedicionarios.
Viento en la cumbre que enrosca las nubes lenticulares
Fátima, la compañera de Juanjo, se ha tenido que dar la vuelta junto con Iñaki y un sherpa, llevaba varios días con dolor de cabeza permanente y hoy no ha podido seguir. Una retirada a tiempo es una victoria, y aunque estas cumbres están muy lejanas, las distancias cada vez se acortan más y nunca se sabe lo que depara la fortuna.
Dejamos atrás Gora Shep, último lodge
Seguimos hacia el objetivo y a las 8:30 estamos en Gorak Shep (5140 m), cruzamos la llanura arenosa, e iniciamos ascenso al pico. pole, pole, al golpuco, vamos dejando metros atrás, el ritmo es idóneo y la falta de presión y cansancio lo compensamos con la ilusión acumulada.
Frente de la cabecera del Glaciar del Khumbú, al fondo se monta el Campo Base del Everest
Vista atrás, el entorno sobrecoge
Un último esfuerzo para llegar
Paso a paso subimos todos
La ansiedad hace mella, porque vemos, como algunas nubes tienen más prisa en llegar que nosotros, y después de reagrupar y recuperar fuerzas, acometemos el último tramo que muchos intuimos en el collado donde ventean las oraciones. ¡Ánimo que falta poco! Estoy cerca del collado, cuando vea la cabeza del grupo que se encamina hacia la derecha con dirección a un promontorio por supuesto más alto que el mío. El último tramo se muestra asfixiante, pero con afán se consigue llegar a la cima, está claro que no se puede subestimar el objetivo, aunque parezca insignificante ante los paredones circundantes.
Al fin en la cumbre del Kala Patthar
A las 10:30 llego al Kala Patthar 5550 m, mi máxima altura alcanzada, el paisaje del rededor es indescriptible. Todas las miradas se dirigen hacia el Everest (8850 m) cuya cumbre y cara Sudoeste se aprecian claramente, el Lhotse se muestran más reticente y el Collado Sur (7900 m) cuando aparece impresiona, la distancia que hay desde este punto hasta hacer cumbre con el hombro sur y el escalón Hillary por medio son 12 horas de subida y alguna menos de regreso, si todo va bien. Tantas historias escritas y penurias vividas por los más intrépidos pasan como un flash por mi mente.
Posamos con el Everest al fondo
Recorrido del glaciar del Khumbu
Nupshe derecha,Everest izquierda y tras él el Lhotse
El entorno de Campo Base y todo el glaciar del Khumbu con su cascada se muestran ante nosotros, barruntamos el Valle del Silencio y el Espolón de los Ginebrinos tras la arista occidental del Nuptse (7861 m) cuya belleza asombra. Se me agotan los calificativos, y lo siento si resulto pedante, pero el momento lo exige.
Primer plano del Pico Nuptse, se queda en 7860m
Pico Everest con el Collado Sur a su costado y escalón Hillary cerca de la cima
Después de las fotos de rigor y colocar las oraciones en la cumbre, a las 11:45 iniciamos el descenso, pues el camino de regreso es largo, ya que pretendemos dormir el Periche y la noche se puede echar encima.
En el regreso pasamos por el lodge de Gorak Shep
A las 12:15 llegamos a Gorak Shep donde tomamos te y almorzamos, allí, Tendi reconoce al que regenta el albergue, como el sherpa Pemba que tiene el record de ascensiones al Everest, no es por quitarle mérito, pero problemas de aclimatación no debe tener pues se pasa medio año a 5150 m.
Parecen enfadados, pero son amigos los sentados en la estupa
Sobre las 15:30 llegamos a Lobuche y después de agruparnos salimos hacia Periche, sobre las 16:30 estamos en el lodge de Tukla, donde nos enteremos de que a Antonio le está pasando factura el madrugón, Alfredo le acompaña y pide que dejemos a mano un par bastones, también se queda un sherpa por si es necesario.
Últimas fotos entorno al Everest
Cruzando el puente gente portean sobre yaks
A las 17:30 llegamos a Periche, después de 11:30 horas de marcha, nos encontramos a Fátima muy recuperada, e Iñaki sale al encuentro de los rezagados, llegando sobre las 19:00 al refugio, cansados pero con ánimos.
6/10/04
La noche anterior se pasó mucho mejor, aunque de nuevo llovió y las goteras me desvelaron, la aclimatación hace sus efectos y está uno más tranquilo.
Saliendo de Periche
Después de un desayuno fuerte, a las 7:15 iniciamos camino hacia Namche, la mañana se presenta despejada, las grandes paredes se muestran orgullosas, y rememoramos las tantas veces mencionadas en estos días, cuya silueta nos resulta familiar. Disfrutamos del paseo hasta el monasterio de Tengboche, donde tomamos el te del mediodía y continuamos senda, a partir de aquí se nota el incremento de expediciones, turistas porteadores y yaks, pues este mes es el arranque de la temporada posmonzónica para la mayoría de las agencias.
Nosotros de regreso, otros para arriba
Ultimas miradas al Ama Dablam
La gran Máma del grupo, Nati se rodea de chiquillos
El día se va enturbiando, y la niebla lame las laderas, a las 12:00 llegamos a Teshinga donde almorzamos arroz con papas muy bien condimentado, todavía se reparte alguna pintura y caramelos a los chavales del lugar, que presumen ante sus conocidos del tesoro acumulado.
Se portea de todo, a veces grandes volúmenes
Vista atras para retener en la memoria
De nuevo pasamos por el monasterio de Tenboche
Seguimos ruta y cuando llegamos a las 17:00 al destino, la niebla cubre las calles. Nos hospedamos en el mismo Lodge y aprovecho la llegada de mi petate para tomar una buena ducha. Luego me dirijo al mercadillo tibetano en busca de una tercera capa que no encuentro y que adquiero por 3300 rupias después de mucho regateo con el tendero frente al albergue, la prenda (una Hard Mountain) parece buena pero cuando la pruebe este invierno te confirmaré mis impresiones.
Todos hacen su viaje por la misma senda
Llegando a Namchebazar despues de una larga jornada
A las 19:00 cenamos sopa, y un filete de Yak con salsa, cuyo sabor es bueno, es una carne fibrosa y oscura que masticándola un poco está deliciosa.
7/10/04
Me he despertado temprano, he leído un poco, ya sólo me quedan 150 páginas del 8 de Katerine Neville que es un autentico nudo, he dormido bien y me duele un poco la garganta. Hoy vamos de Namche a Lukla, intentamos ganar un día por los consabidos problemas de este aeropuerto.
Una madre con su hijo nos sonrie al encuentro
Como todos los día una nueva parada para tomar el té
En monje se acomoda camino de Temboche
Dejamos las medicinas sobrantes en la pequeña clínica de Lukla
Hemos sacado las medicinas del petate, para dejarlas en un pequeño hospital que hay antes de Lukla. Juan Carlos está pachucho, pues parece ser que le ha asentado mal cierto pastel que merendó en Namche, no obstante aguanta la marcha estóicamente.
Iniciamos el fuerte descenso hasta Larjan Dobhan, desde donde hoy si vemos el Everest, atravesamos los puentes colgantes sobre el río, cediendo el paso a los Jaks y porteadores con los cuévanos cargados a rebosar, alegrándonos de haber adelantado nuestro trekking pues el devenir de personas es abrumador.
Disputa entre niños
A las 14:00, llegamos al lodge de Tendi donde almorzamos una buena sopa de zanahoria, puré de patatas con queso y de postre pastel de manzanas. Sobre las 16:00 partimos hacia Lukla, despidiéndonos de su familia y llegamos a las 16:30. El Lodge que nos acoge está aparentemente en obras aunque habitable, las habitaciones están bien y el salón-comedor muy ornamentado parece salido de un palacete.
Es un trasiego constante de mercancías por los puentes
Cenamos, y nos jugamos la honrilla y una cerveza al mus en el casino anexo, Ana estuvo portentosa, Alfredo tenía cara de cansancio y Juanjo se ofreció altruistamente a correr con los gastos. Será recompensado cuando se muestre la ocasión.
8/10/04
Este último hospedaje en Lukla, era más confortable
Nos levantamos a las 4:30 para desayunar pronto, se nos agasajó a cada uno con un pañuelo beige al cuello y a primera hora estábamos en el aeropuerto para probar fortuna.
La suerte nos acompaña y a las 8:00 subimos en la avioneta de Yeti Airlines. Las maniobras de salida a pista son rápidas, pues no termina de entrar un vuelo cuando inmediatamente sale otro. El despegue es de impresión, el aeroplano se desliza pista abajo por el trampolín, toma carrera a máxima potencia y se cuelga del vació sobre el valle del Dudh Koshi.
Llegada a Katmandú
A la media hora, aterrizamos en la capital y al rato de vuelta al hotel, después de la cura de silencio, la ciudad como siempre: pi pi piiii pi todo un sonajero.
Con el vicio del Shopping a flor de piel, ultimamos las últimas compras hasta llenar el petate y algo más; en verdad merece la pena los módicos precios bien peleados.
Por la noche volvimos al Everest Steak House a cenar el afamado Chateaubriand, la carne como siempre, exquisita. Alfredo e Iñaki hicieron entrega de un rosario tibetano a cada uno de nosotros haciendo mención a la faceta más notable durante el trekking, me tocó el de mejor maquillaje, y hasta el camarero tuvo su mención. Nos quedamos con el personal del establecimiento cuando recorrimos las mesas despidiéndonos al son de la conga de Jalisco.
9/10/04 Tenemos día libre, madrugamos para el desayuno y sobre las 9:00 una guagua nos lleva a visitar varios monumentos. Regresamos a Thamel para el almuerzo que lo hacemos en el Yin-Yan, por la tarde, compramos el plumas y algún acosa más y cenamos en el Trid Eye animados por el aroma del incienso que difumina el olor a queso de Cabrales de la despensa.
Acceso al aeropuerto
Los ojos de Buda y el número uno tan presente en sus utensilios
10/10/04 Hoy regresamos, fundimos las últimas rupias en colgantes y pulseras y a las 11:30 salimos hacia el aeropuerto, pues aunque el vuelo sale a las 14:00, hay que pasar cuatro controles hasta que tomas asiento en el Boeing.
Dejamos atrás sus dioses que no entran en disputas
Después de dos horas, llegamos a Bangkok, donde lo más urgente es relajar los músculos tan duramente castigados. Unos optan por el típico masaje tailandés, oyéndoseles gritar como posesos ante las descoyunturas - ¿pero no habrán tenido bastante estos muchachos?. Otros, entre los que me incluyo, a los que nos va menos el sufrimiento nos apuntamos al masaje aromático, con cremitas en la espalda y zona lumbar, a media luz y ambientado con música suave, de la de bailar agarrado. Salí como nuevo.
Recordaremos Sus tradiciones
Y sobre todo recordaremos a su gente
11/10/04 A media noche emprendemos viaje de regreso desde Bangkok, ganando las cinco horas que perdimos a la ida y a las 7:00 llegábamos a Madrid, facturamos pronto y algunos nos fuimos a la ciudad a comprar mapas para la próxima salida veraniega (Los Dolomitas) y ponernos tibios a buenas tapas y rico vino.
De regreso al aeropuerto cogimos vuelo a Gran Canaria y a las 19:00 estábamos en casa.
Gente muy pobre pero honrada, merecedora de respeto
Como final, hacer mención a la sencillez de la gente nepalí, a la serenidad, e improvisación de los guías de Aragón Aventura, que en la montaña es muy necesaria, y a la unión, aguante y destreza, que han mostrado el grupo, forjadas a lo largo de las penurias que pasamos durante la temporada.
Perdón por la extensión del relato, pero espero que aquél que lo lea, si ha estado allí, le recuerde muchos momentos, y quién no conozca el lugar, le haga soñar con un futuro viaje.
Buen Camino

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